12 de Mayo de 2009 | Tandil
La escritora tandilense Patricia Ratto participó en Capital como panelista de la Feria del Libro
Presentación del libro
12.05- En diálogo con El Eco de Tandil la autora de las novelas “Pequeños hombres blancos” y “Nudos” contó su experiencia en la Feria del Libro 2009. La invitación le llegó desde México de parte de Daniel Goldín Halfon, director editorial de Océano Travesía, la colección de libros de educación de Editorial Océano, que la invitó a participar del panel de presentación del libro “Bibliotecas y escuelas: Retos y posibilidades en la sociedad del conocimiento” (libro que ya se había presentado en México y Barcelona) junto a otros tres destacados panelistas: Delia Lerner, Flora Perelman y Adrián Cabral. El nombre de Patricia Ratto había llegado hasta él por medio de Mirta Castedo, catedrática e investigadora argentina, una de las autoras del libro. Mirta había sido su profesora en la capacitación de Didáctica de la Lengua que hace unos años organizó la Sala Abierta de Lectura. -¿Cómo describís la ponencia que realizaste en la Feria del Libro? -Mi participación en el panel se basó en tomar una de las propuestas del libro, y es que éste puede muy bien funcionar como una caja de herramientas para observar, evaluar, mejorar las bibliotecas escolares. Lo que hice fue analizar el caso de una biblioteca escolar en particular, tomando como referencia los diferentes criterios que aparecen en los artículos que componen el libro. Elegí, para ello, la biblioteca de la Escuela Nacional Ernesto Sabato que depende de la Unicén, escuela en la que actualmente dicto la cátedra de Lengua y Literatura en tercer año de polimodal. -¿La ponencia partió de tu vivencia como profesora y escritora? -La ponencia partió de mi camino como lectora, haciendo un recorrido por las bibliotecas que fueron importantes en mi vida: mi biblioteca personal, que nació conmigo, cuando mi padre –a pocos días de mi llegada al mundo- salió a comprar libros; siguió con la de mi escuela, Sagrada Familia; la de mi barrio, la Rivadavia, y así hasta llegar a la de la escuela en la que ahora trabajo, en donde centré mi análisis. El mismo pretendió mostrar qué cuestiones hacen al buen funcionamiento de esa biblioteca, y qué aspectos quedan aún por lograr o mejorar. -¿Cómo se complementó tu mirada con la del resto de los expositores? -Mi mirada fue el punto de partida, porque era el análisis concreto de un caso particular. Luego Adrián Cabral se refirió a las contradicciones que a veces tienen las políticas educativas con respecto al sostenimiento y apoyo del trabajo de las bibliotecas escolares. Delia Lerner aportó su experimentada y lúcida mirada, desde el punto de vista de la didáctica, refiriéndose a de qué manera las bibliotecas inciden en el logro académico de los alumnos y se vuelven espacios democratizadores imprescindibles para la formación de ciudadanos críticos. Flora Perelman se refirió al uso de las nuevas tecnologías en la biblioteca, a la necesidad de que se alfabetice informáticamente a los alumnos en la búsqueda de información, y a la convivencia de estas nuevas tecnologías con el uso de los libros. -¿Cómo describirías el contacto con el público que estuvo presente? -La presentación se realizó en la sala María Esther de Miguel, que estuvo llena. El público siguió atentamente las exposiciones. Como éstas y los comentarios del editor agotaron el tiempo previsto, muchas personas esperaron a la salida del pabellón para realizar preguntas o hacer firmar sus libros. Estuvieron también presentes las autoras: Mirta Castedo, a quien ya me referí, y Michèle Petit, la reconocida antropóloga francesa, con estudios en sociología, lenguaje y psicoanálisis, autora del prestigioso libro "Nuevos acercamientos a los jóvenes y la lectura hoy”, entre otros. -¿Cuáles son los retos y posibilidades en la sociedad del conocimiento en vinculación con las bibliotecas y las escuelas? -Creo que, en esta sociedad del conocimiento en la que hoy vivimos, la aparición de Internet y el enorme caudal de información que circula acentúa la necesidad de espacios de formación. En los países desarrollados y con mejor educación se le da –para ello- una creciente importancia a las bibliotecas escolares. En este libro, en el que participan especialistas de América Latina y Europa, se documenta que las bibliotecas pueden incidir positivamente en el rendimiento escolar y la igualación de oportunidades. También que, para lograrlo, es necesario atender tanto los aspectos materiales como al número y la calidad de personal o el tiempo que éste dedica a trabajar directamente con los alumnos. Creo que es una obra fundamental para toda persona comprometida con la educación. -¿Cómo encontraste la Feria del Libro? -La Feria del Libro... ¡maravillosa! No sólo por la cantidad de libros y stands, por momentos abrumadora, sino también por la variedad de eventos que ofrecía: encuentros con escritores, sesiones de lectura de textos, presentaciones de libros... Un verdadero placer. Después, claro, uno vuelve a Tandil y se pone triste cuando le dicen que parece que este año la Feria de Libro local no se realiza.